domingo, 16 de mayo de 2010

La Tumba del Soldado Desconocido


Sus cenizas son iluminadas con la llama del Altar de la Patria

Este alegórico lugar, donde reposan las cenizas que simbolizan la acción heroica escenificada en las llanuras de Carabobo, es custodiado por dos soldados de la Compañía de Honor 24 de Junio, del Ejército venezolano
Antonella Fischietto M.


Alguna vez hemos oído que se rinden honores a la tumba del soldado desconocido. ¿Quién es este soldado? Pues todos los hombres de las fuerzas patrióticas que actuaron en el campo de batalla en procura de la Independencia de Venezuela de la colonia española.
Este es un homenaje a la mayor de nuestras batallas bélicas, la del Campo de Carabobo, al gran guerrero de América, Simón Bolívar, al Soldado Desconocido, cuyas ceniza son etermamente iluminadas con la llama del Altar de la Patria, como bendita especie de lámpara votiva, y al Ejército venezolano, tal como lo describe el cronista Julio Centeno (hijo) en un artículo sobre este monumento, escrito en 1994.
Al pie del arco que rememora el triunfo de las armas de la República en el sagrado santuario del campo inmortal de Carabobo, está la tumba del Soldado Desconocido, custodiada permanentemente por dos soldados de la Compañía de Honor 24 de Junio, trajeados con el dorman inglés, similar al que usaba la Guardia de Honor del Libertador.
En la alegórica tumba están depositadas las cenizas que simbolizan esa “inconmesurable pléyade de de cientos de miles de patriotas –nombres perdidos en el tiempo- que regaron, con su sangre y con sus vidas, los augustos caminos del sol radiante de la libertad, después de más de 300 años de dominio”, tal como lo refiere Centeno.
En ese sepulcro se guardan simbólicamente los restos de los héroes anónimos de la gesta independentista, que invita al silencio en homenaje a las patria a través de sus hijos que entregaron sus vidas y derramaron su sangre en ese lugar.
Con motivo de conmemorarse el primer centenario de la muerte de Simón Bolívar, la nación ordenó levantar, en las pampas de Carabobo, un majestuoso monumento a las glorias del Libertador que conoce el mundo, gracias al general en jefe Juan Vicente Gómez, conforme al Decreto Ejecutivo del 1º de noviembre de 1929. El confió la monumental joya escultórica, construida en bronce, mármol, granito, piedras traídas del Sitio de la Puerta, y la integración de árboles y espejos de agua, al artista español Antonio Rodríguez del Villar.
Allí está la tumba del Soldado Desconocido de la independencia suramericana. Se le dio cumplimiento a la resolución oficial el día 17 de diciembre de 1930. A las 2:00 de la tarde, comenzó el homenaje a la memoria del Soldado Desconocido, al sacar sus restos desde el Ministerio de Guerra y Marina, en Caracas, para ser trasladados al épico Campo de las Manzanas de Carabobo por una delegación de oficiales, presidida por el ministro de Guerra y Marina.
Les tocó el honor de conducir la urna a los excelentísimos ministros de las repúblicas libertadas por la espada de Bolívar y, en ese instante, una salva de 21 disparos de cañón y los honores rendidos por un Batallón de la Brigada Nro. 1, iniciaron el homenaje que el Ejército venezolano rendía a la memoria del Soldado Desconocido.
A las 6:00 de la mañana del 18 de diciembre, llegaron las simbólicas cenizas al Campo de Carabobo, conducidas, marcialmente, por el del Estado mayor, interino, general de brigada Eleazar López Contreras y los comandantes de las unidades superiores lo recibieron en representación del gran Ejército acantonado en Carabobo, compuesto por 10 mil soldados, que ese día lucían nuevos uniformes, al mando del comandante en jefe del Ejército Nacional.
Las cenizas fueron conducidas al pie del arco del triunfo, en donde se le montó la primera Guardia de Honor, presidida por el general López Contreras, hasta el momento de su inhumación.
Según el ceremonial previamente elaborado, los actos se realizaron así:
-Honores al Ciudadano General Comandante en Jefe del Ejército, General Juan Vicente Gómez
-Parte de Revista a la misma autoridad, presentado por el general en jefe del Estado Mayor General, interino, Eleazar López Contreras y los generales y comandantes de brigadas, y los coroneles comandantes de Regimiento.
-Honores al ciudadano Presidente de la República, doctor Juan Bautista Pérez (conocido como el hombre de paja del Presidente).
-Misa de campaña, en la cual ofició el ilustrísimo y reverendísimo arzobispo de Caracas, monseñor, doctor Felipe Rincón González.
-Inauguración del monumento.
-Inhumación de los restos del Soldado Desconocido de las guerras de independencia suramericanas.
Ese día fueron colocadas coronas de flores naturales ante la tumba del Soldado Desconocido, a nombre del comandante en jefe del Ejército.

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